Por primera vez, dos colosos de la música popular argentina compartirán escenario en un espectáculo que ya se perfila como histórico dentro del calendario cultural del folclore nacional.
Bajo el título “Las Dos Miradas”, los referentes santiagueños ofrecerán una velada única el 7 de marzo en La Trastienda, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el canto profundo, la chacarera, la zamba y la poesía de sus composiciones conversarán en un diálogo íntimo y potente.
El anuncio del show conjunto no solo entusiasma a los seguidores de ambos artistas, sino que representa el cruce formal entre dos trayectorias que, si bien se han cruzado en guitarreadas, festivales y escenarios a lo largo de décadas, nunca habían concretado una presentación compartida de este calibre. “Es un abrazo desde el monte, desde la música que nos parió y nos marcó el camino”, expresó Peteco Carabajal en sus redes, anticipando el espíritu de hermandad que inspirará la noche en La Trastienda.
Los preparativos vienen documentándose en las últimas semanas a través de imágenes de ensayos y fragmentos de repertorio que los músicos comparten en sus cuentas oficiales, alimentando la expectativa de un repertorio que, sin duda, recorrerá clásicos y creaciones que forman parte del alma espiritual de Santiago del Estero.
Las entradas ya se encuentran disponibles a través de la plataforma Passline.
Horacio Banegas: el artesano de la palabra y la chacarera
Nacido en Santiago del Estero en 1954, Horacio Banegas es una figura señera del folclore argentino cuya obra se construye en la memoria viva de la chacarera y otras expresiones musicales del norte argentino. Su carrera artística comenzó en 1965, cuando junto a su hermano Coco formó el dúo Los Banegas. Más tarde, integró Los Tobas, con quienes grabó cuatro álbumes y profundizó su vinculación con la música tradicional.
Banegas ha acompañado a destacados artistas como Alfredo Ábalos y Sixto Palavecino, y se destacó por ser autor y compositor de obras que dialogan con la identidad de su tierra. A finales de los años 1980, presentó y ejecutó la obra “La Misa Santiagueña”, una pieza que combina tradición, espiritualidad y folclore en un formato vocal-instrumental.
Durante los años 1990, Banegas lideró ciclos musicales como “Mensaje de Chacarera” —junto a Jacinto Piedra y Juan Saavedra— y otros proyectos artísticos como “Hermandad con la Tierra” y “Mi origen y mi lugar”, que exploraron la raíz cultural del folclore santiagueño. Su música ha sido reconocida en escenarios como el Festival Nacional de Folklore de Cosquín, donde obtuvo el premio a la Consagración en 1993, consolidándolo como uno de los intérpretes más respetados del género.
Actualmente, Banegas alterna su labor entre Buenos Aires y Santiago del Estero, manteniendo vivo un repertorio que combina sensibilidad poética con una fuerte identidad regional. Su obra discográfica ha cosechado discos de oro y platino y su labor fue reconocida también como Embajador Cultural de la Universidad Nacional de Santiago del Estero.
Peteco Carabajal: la voz universal del canto santiagueño
Si hay un artista que encarna la tradición y la renovación dentro del folclore argentino, ese es Carlos “Peteco” Carabajal, nacido el 25 de mayo de 1956 en La Banda, Santiago del Estero. Proveniente de una de las familias más emblemáticas del folclore nacional —su padre, Carlos Carabajal, es considerado “el padre de la chacarera”— Peteco forjó su carrera desde joven, mostrando un dominio profundo de la guitarra, el violín, la percusión y otros instrumentos.
Sus primeras presentaciones se dieron junto a Santiago Trío, y más tarde integró el grupo Los Carabajal, actuando en festivales y escenarios de Argentina y el exterior. En 1985 se sumó a Músicos Populares Argentinos (MPA) con figuras como el Chango Farías Gómez y Verónica Condomí, donde grabó dos álbumes. Posteriormente, junto a Jacinto Piedra, formó el dúo Santiagueños y ganó el premio Consagración en Cosquín 1990.
En 1991, Peteco inició su carrera como solista con el disco Encuentro, emprendiendo una trayectoria que abarca más de cuatro décadas, con una discografía que incluye obras destacadas como La estrella azul, Como pájaros en el aire, Perfume de carnaval y Mi abuela bailó la zamba. Su música ha sido interpretada por artistas de la talla de Mercedes Sosa, Los Chalchaleros, Soledad y muchos otros, consolidándolo como un referente indiscutido del canto popular argentino.
Más recientemente, Peteco ha presentado su proyecto Riendas Libres, un trío que integra junto a su hijo Homero Carabajal y Martina Ulrich, con el que ha recorrido rutas y escenarios bajo la gira de los “100 pueblos”. En paralelo, su trabajo más reciente —Los caminos santiagueños— reitera su compromiso con las raíces y el paisaje de su provincia, abordando temáticas humanas, sociales y poéticas que reflejan la vida del pueblo argentino.
Además, su carrera estuvo marcada por distinciones que reconocen su aporte al folklore: entre ellas, varios Premios Konex, el Gran Premio SADAIC y menciones honoríficas otorgadas por el Congreso de la Nación y otras instituciones culturales.
Dos miradas, un mismo canto
El concierto “Las Dos Miradas” no es solo un espectáculo: es una conversación entre trayectorias que llevan el sello de Santiago del Estero, una provincia que late en cada acorde, en cada letra y en cada voz. Banegas y Carabajal, cada uno con su historia única —pero unidos por una sensibilidad que atraviesa el tiempo y los géneros musicales—, prometen una noche donde el folclore se vive, se siente y se dice con verdad.
La cita será el 7 de marzo en La Trastienda: una velada para escuchar, recordar y celebrar la música que, como ellos mismos dicen, “vive en el corazón del pueblo”.